[Jn 6, 35]

«Yo soy el pan de vida.»

[Jn 6, 50]

«Este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera.»

[Jn 6, 51]

«Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar es mi carne por la vida del mundo.»

[Jn 6, 53]

«Si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.»

[Jn 6, 54]

«El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día.»

[Jn 6, 55]

«Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.»

[Jn 6, 56]

«El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.»

[Jn 6, 57]

«Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí.»

[Jn 6, 58]

«Este es el pan bajado del cielo.»

lunes, 25 de enero de 2016

Live-Streaming del IEC2016 para cada día

Para que no se pierdan tanto, aquí les dejo los enlaces insertos a los live-streaming, cortesía de RTVMalacanang. Uno para cada día del Congreso. Los videos individuales de todo lo acontecido también están disponibles en el canal de You Tube de RTVMalacanang:
























sábado, 23 de enero de 2016

IEC 2016: Preliminares

El día 23 continuaron en Cebú los preparativos para el arranque del 51° Congreso Eucarístico Internacional.
Aquí les ofrezco una pequeña selección de las imágenes más significativas que los dos medios principales y una voluntaria del área de medios publicaron en twitter.

EL MAPA
LA SALA DE PRENSA LISTA
EL AGUA EMBOTELLADA EDICIÓN ESPECIAL
ACREDITACIÓN DE LOS MEDIOS
EL ARRIBO DE LOS DELEGADOS A LA CIUDAD DEL CONGRESO
EL COMITÉ DE RECEPCIÓN PARA EL LEGADO PONTIFICIO

NOTA:
Para la hora en que estoy redactando este post, ya está avanzado en Cebú el Domingo 24, ha concluido la primera conferencia de prensa del IEC2016 y restan menos de cuatro horas para que de inicio la Solemne Eucaristía de Apertura del 51° Congreso Eucarístico Internacional.
Durante la rueda de prensa se mencionó, a manera de anécdota especial, que el Arzobispo emérito de Cebú, el Cardenal Ricardo Vidal recibió la Primera Comunión durante el 37° CEI (Manila, Filipinas, 1937). Y entre indicaciones e informes respecto a la seguridad y la forma de participar, también se puntualizaron algunos números:
-Alrededor 12,000 delegados acreditados
-1500 de los cuales son delegados internacionales representando a 72 países.
-Para el día dedicado a los jóvenes, hay inscritos 5000 participantes. 
-800 medios acreditados para cubrir el Congreso.
¿Qué esperar del CEI2016?
(Obispo Mylo Hubert Vergara)
* * *
H: "Expect a HAPPY Congress" 
(Esperar un Congreso feliz)
O: "Expect an OVERWHELMING experiencie of God's love. 
(Esperar una abrumadora vivencia del amor de Dios)
P; "Expect a PERSONAL encounter with The Lord" 
(Esperar un encuentro personal con El Señor)
E: "Expect the EUCHARIST to renew all of us"
(Esperar que la Eucaristía nos renueve a todos)

viernes, 22 de enero de 2016

Cobertura Mediática para el 51° Congreso Eucarístico Internacional

A unas horas de arrancar con el 51° Congreso Eucarístico Internacional, aquí les dejo una lista de algunos sitios que cubrirán el evento. Todos en idioma inglés. Tomen nota de que los horarios en la página oficial del IEC y los de la CBCP corresponden al tiempo de Cebú City: UTC: +08:00

Aquí en la imagen están los medios oficiales del  propio 51° IEC
Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y el Streaming en vivo desde la página oficial. 


La Conferencia de Obispos Católicos de las Filipinas (CBCP) tiene una amplia cobertura y una sección especial para el evento en su website.

Sitio del IEC2016 publicado por la CBCP

Ahí pueden encontrar también el Streaming en vivo

Y también cuenta con su propia página en facebook:


Y con su cuenta de twitter


EWTN en la programación de los Estados Unidos estará cubriendo la Eucaristía de apertura y de clausura y también las Catequesis matutinas a lo largo de la semana.



NOTA:
El Simposio Teológico previo a la apertura del 51° Congreso Eucarístico Internacional acaba de concluir hace apenas unas horas con lo que, me aventuro a pensar, es una asistencia récord de alrededor de 2000 participantes, quienes compartieron tres enriquecedoras jornadas de profundización en el Misterio Eucarístico.

sábado, 8 de junio de 2013

Nueva Web del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales.


Amparado todavía bajo los colores manejados por Dublín 2012 y ¿porqué no decirlo? el mismo diseño gráfico empleado para la página oficial del 50° CEI, el Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales está estrenando portal Web con dominio Vaticano:


Por el momento sólo ofrecen información en idioma italiano; sin embargo, tras ir a dar un paseo rápido para curiosear, considero que la página nueva ha sido un gran adelanto a la web anterior (ubicada dentro del portal del Vaticano en la sección "Comités Pontificios"). La imagen es sencilla y práctica y la información está mejor clasificada y es más fácil de localizar.

Una de las secciones más relevantes es, por supuesto, la de "actualidad" o noticias, y me emociona porque ahora sí contaremos con un boletín de primera mano y noticias frescas, aunque no frecuentes, por supuesto. Otra mejora es que, ahora sí, ofrecen información sobre los Congresos Eucarísticos Nacionales que se llevan a cabo en los diferentes países (¡se acabaron los rastreos con lupa en los boletines de VISNews!). La página también cuenta con un directorio de los miembros del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales y algo de información sobre el ser y quehacer de dicho Comité.

Otro añadido, que a mí me pareció fabuloso, es la inclusión de una sección de "estudio" o formación, con publicaciones tales como reseñas, artículos, conferencias relativas a los Congresos Eucarísticos, de entre las cuales lo que más me ha emocionado es que incluyeron las homilías,discursos y mensajes de los Sumos Pontífices en el marco de los CEI, a partir de Paulo VI. Espero que, con el tiempo, completen todo lo que falta desde el primer CEI (sueño ¿verdad? jajaja). También se ha incrementado bastante el archivo y ahora existen reseñas de los últimos cuatro CEI: Roma, Guadalajara, Québec y Dublín, con galerías fotográficas y algunos artículos de interés (¡hay mucho qué leer! ¡ya quiero traducir!).

En fin; para que valga la pena el desvelo y tanto entusiasmo, no me puedo ir sin dejarles aquí abajo el mensaje de S. E. Mons. Piero Marini, el actual presidente del Pontificio Comité para los Congresos Eucarísticos Internacionales (disculpen los errores, que todavía no soy tan fluida para traducir italiano).

"La Iglesia reunida en torno a la Eucaristía"

El Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales a través de este sitio web, tiene la intención de reiterar su larga trayectoria al servicio de la Eucaristía, ofreciendo una catequesis renovada sobre el misterio eucarístico a partir de la gran cantidad de material recopilado durante los Congresos, para impulsar una celebración ejemplar y fructífera de la Liturgia, operando para la renovación del culto eucarístico profundizando los lazos con la Misa y con la vida.

Durante casi un siglo, antes que el "magisterio itinerante" de la Iglesia encontrara su expresión más visible en las Jornadas Mundiales dedicadas a los jóvenes, a la familia, a los enfermos, etc., los Congresos Eucarísticos Internacionales han ofrecido la única oportunidad para reunir -en cada continente- a la Iglesia universal en torno a la Eucaristía, considerada corazón de la vida cristiana y espacio extraordinario para la evangelización de la sociedad.

En su trayectoria histórica, los Congresos Eucarísticos han integrado progresivamente las adquisiciones del movimiento litúrgico, desde Pío X hasta la Reforma Litúrgica del Concilio Vaticano II. A partir del Concilio, con la publicación de los nuevos libros litúrgicos y numerosos documentos sobre la Eucaristía, ha sido totalmente recuperada la relación entre la Eucaristía y la Iglesia y la celebración de la Eucaristía se ha convertido en "fuente y culmen" de la vida cristiana.

Incluso hoy, con el renovado rostro de Statio Orbis, los Congresos Eucarísticos Internacionales, así como los nacionales o locales, continúan recordando que el servicio fundamental que la Iglesia presta al mundo -junto con el anuncio del Evangelio-, es la celebración de la Eucaristía, Sacramento de la Pascua del Señor, que une a los creyentes en comunión admirable con Cristo al interior de una comunidad fraterna.

+ Mons. Piero Marini



jueves, 30 de mayo de 2013

Corpus Christi


(Secuencia de la solemnidad de El Cuerpo y la Sangre de Cristo)

* * *
Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.

Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.

Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan,
pues él es el pan de vida,
que nos da vida inmortal.

Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.
Doce entonces lo comieron,
y después todos los hombres.

Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.

Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.

Ésta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.

Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad,
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.

En aquella última cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.

Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.

Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.

Hay cosas que no entendemos,
pues no alcanza la razón;
más si las vemos con fe,
entrarán al corazón.

Bajo símbolos diversos
y en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.

Su sangre es nuestra bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo está todo completo.

Quien lo come, no lo rompe,
no lo parte ni divide;
él es el todo y la parte;
vivo está en quien lo recibe.

Puede ser tan sólo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabará.

Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.

A los malos les da muerte
y a los buenos les da vida.
¡Qué efecto tan diferente
tiene la misma comida!

Si lo parten, no te apures;
sólo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.

Cuando parten lo exterior,
sólo parten lo que has visto;
no es una disminución 
de la persona de Cristo.

El pan que del cielo baja
es comida de viajeros. 
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso maná.

Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y condúcenos al cielo.

Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas divino.
Concédenos en el cielo
gozar la herencia contigo. Amén.

lunes, 22 de abril de 2013

IV Congreso Eucarístico Nacional de Costa Rica


Ciudad del Vaticano, 22 abril 2013 (VIS). El cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, ha enviado un breve mensaje, en nombre del Santo Padre a los organizadores y participantes en el Congreso Eucarístico Nacional que se celebró en Cartago, Costa Rica, del 14 al 21 de Abril y cuyo lema es “La Eucaristía: Pan de vida para nuestro pueblo

EL SANTO PADRE FRANCISCO SE COMPLACE EN TRANSMITIR UN CORDIAL SALUDO A LOS ORGANIZADORES Y PARTICIPANTES EN EL CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL, CONVOCADO BAJO EL LEMA: "LA EUCARISTÍA: PAN DE VIDA PARA NUESTRO PUEBLO".

EN ESTA CIRCUNSTANCIA, SU SANTIDAD INVITA A TODOS A INTENSIFICAR SU VIDA DE ORACIÓN, HACIENDO DE LA EUCARISTÍA VERDADERO CENTRO DE LAS COMUNIDADES CRISTIANAS, DONDE LA ALABANZA Y LA ACCIÓN DE GRACIAS SEAN IMPULSO PARA UN RENOVADO COMPROMISO EVANGELIZADOR Y DE COMUNIÓN ECLESIAL. QUE DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR TODOS LOS BAUTIZADOS PUEDAN SACAR COPIOSAS ENERGÍAS ESPIRITUALES PARA CONSTRUIR UN MUNDO CADA VEZ MÁS JUSTO Y RECONCILIADO, SEGÚN EL MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

CON ESTOS SENTIMIENTOS, EL SUMO PONTÍFICE CONFÍA A LA AMOROSA PROTECCIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES A LOS PASTORES Y FIELES QUE PEREGRINAN HACIA LA CASA DEL PADRE EN COSTA RICA Y, COMO SIGNO DE ABUNDANTES DONES DIVINOS, LES IMPARTE CON AFECTO LA IMPLORADA BENDICIÓN APOSTÓLICA.



domingo, 6 de enero de 2013

Hemos venido a adorarlo

Del santo Evangelio según san Mateo: 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de oriente llegaron entonces a Jerusalen y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo?»

Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel.»

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: «Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño y, cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo.»

Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

* * * * *

Siempre he querido mucho a los Reyes Magos. Desde que era una niña aguardaba con ansiedad el descubrir los regalos que dejaban en mis zapatos cada 6 de enero; aunque no sabía que existía un relato bíblico sobre ellos, para mí el día de los Reyes Magos era mágico, lleno de alegría. Y todavía lo es; aunque hace ya rato que dejé atrás la infancia.

El día de hoy, Nada puede venirme mejor para evocar un poco de mi sencilla experiencia en los CEI.

Surgidos en Francia, en el siglo XIX, los Congresos Eucarísticos, en un primer momento, "tuvieron la forma de peregrinajes eucarísticos -casi de procesiones en larga escala- que llegaban a una iglesia de particular atractivo espiritual" [1]. Así pues, desde su origen mismo, hablar de Congreso Eucarístico es hablar de una peregrinación: de un salir del lugar habitual, alejarse de la vida cotidiana, disponer unos cuántos días (en la actualidad una semana y un poco más) con un fin principal: Adorar al Señor.

"Como los Magos, nosotros adivinamos por la fe la presencia real de Jesucristo en la Hostia consagrada. ¿Dificultades?... Con el don de la fe recibido de Dios; con nuestra humildad que no discute lo que Dios le propone; con nuestra generosidad para vencer todas las dificultades que se nos oponen para venir a adorar y recibir al Señor, nosotros creemos que entre los humildes velos sacramentales está el Señor"
"Los Magos son el modelo de la fe, que triunfa de todos los obstáculos hasta reconocer y adorar a Cristo como el Enviado de Dios y el Rey del Universo." [2]
"Los personajes principales venidos de oriente aparecen en representación de todos los pueblos de la tierra que, avanzan por el camino que conduce al encuentro pleno con el Señor Jesús. De este modo se convierten en precusores de todos aquellos que, venidos de distintas culturas del orbe, no cesan de buscar al Salvador a lo largo de los siglos para ofrecerle una alabanza ininterrumpida y el don de sus propias vidas".[3]

Los Magos de oriente pueden enseñarnos tantas cosas:

«¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo?»

Mucho se ha hablado sobre los magos y el hecho de que, se trataba de hombres estudiosos, sabios de su tiempo, conocedores y eso nos lo demuestra esa pregunta que no deja espacio a la duda: ¿Dónde está el que acaba de nacer?, en vez de ¿Ha nacido por aquí alguien? Un rey acaba de nacer para los judíos... un rey que es digno de ser adorado. La estrella, un signo luminoso en el cielo, "en el antiguo Oriente anunciaba el nacimiento de un rey divinizado" [4]: un Rey-Dios digno de adoración.
Podríamos decir que el fin último para el largo viaje (a mí me gusta considerarlo peregrinación) de los Magos de Oriente hasta Israel es la Adoración. Fue un viaje largo, sin duda; probablemente complicado; pero que se vio recompensado al encontrar al niño justo donde la estrella se detuvo. El Congresista recorre un largo camino (que no es solamente el viaje de traslado y regreso, sino todo un itinerario vital y espiritual), para, igualmente, encontrar al Señor, presente en la Eucaristía y rendirle adoración.

«El rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él»

Aquí me viene a cuento un fragmento del salmo 95:

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque,

delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad.

Sobresalto. El temor de Herodes es real: el temor del poder temporal (egoísta y superficial) ante el advenimiento de un poder eterno (amoroso y justo) es perfectamente comprensible... Es el temor del mal ante el bien. Y también es la alegría desmedida del olvidado que espera por la justicia: la llegada de Cristo hace dos milenios conmocionó al mundo. Aquí conviene preguntarse ¿Qué es lo que sobresalta nuestros corazones? ¿la alegría o el temor? De nuestra respuesta depende saber qué tan cerca estamos del ideal que impulsó el surgimiento de los Congresos Eucarísticos: el reinado de Jesús por medio de la Eucaristía es el medio para asegurar nuestra salvación.

«Los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño»

Este episodio en Jerusalén, indagando sobre el paradero del niño, me recuerda mucho esas búsquedas de fe. Esas intuiciones que no llegan a ser certezas, esas sombras y oscuridades. De pronto, pareciera que nadie tiene las respuestas que buscamos; sin embargo, en el punto de más desconsuelo, surge nuevamente la estrella, la luz verdadera e inextinguible de Cristo, que nos guía para encontrarlo.
Nuestra estrella en cada Congreso, es la Palabra, dilucidada a la luz del Magisterio de la Iglesia, que es la luz del Espíritu Santo. Es la Palabra la que nos indica el camino, la dirección a seguir y la que nos deposita a los pies de Jesús Eucaristía. Cada Congreso es una oportunidad para escudriñar la Sagrada Escritura bajo una nueva óptica.

«Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría»

Reza el documento conclusivo de Aparecida, en el número 29:
La alegría que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo, a quien reconocemos como el Hijo de Dios encarnado y redentor, deseamos que llegue a todos los hombres y mujeres heridos por las adversidades; deseamos que la alegría de la buena noticia del Reino de Dios, de Jesucristo vencedor del pecado y de la muerte, llegue a todos cuantos yacen al borde del camino, pidiendo limosna y compasión (cf. Lc 10, 29-37; 18, 25-43). La alegría del discípulo es antídoto frente a un mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la violencia y el odio. La alegría del discípulo no es un sentimiento de bienestar egoísta sino una certeza que brota de la fe, que serena el corazón y capacita para anunciar la buena noticia del amor de Dios. Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo.

«Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron.»

Esta parte tiene tres elementos importantes, a mi parecer:
-La Casa:
-La presencia de María, silenciosa como siempre: donde está Jesús, está María.
-La adoración: postrados ante el niño.

Hay tres momentos importantes para la Adoración Eucarística.
-El Primero es, indudablemente, durante la Santa Misa.
-El Segundo es en la visita privada al Santísimo Sacramento
-El tercero es en la Procesion de Corpus Christi y otras formas solemnes de manifestación pública de fe; como las Horas Santas y los Congresos Eucarísticos.

Las tres formas, y muy en especial las dos primeras, ponen de manifiesto la importancia de "la casa", en cuanto a Adoración se refiere. El templo es la Casa de Dios. Es el lugar en donde habita el Señor; donde reposa Su Presencia Real. Aunque Dios está en todas partes y siempre está muy cerca de nosotros; hablando de Adoración Eucarística, es necesario acudir a la Casa de Dios. Hablando de los Congresos Eucarísticos: es necesario responder al llamado del amor y acudir a dónde Dios nos convoque.
Por otra parte, no se puede excluir del amor a Jesús el amor hacia María, su Madre. En cada Congreso Eucarístico, María es una presencia silenciosa y amante que acompaña nuestro camino de fe.

«Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.»

No sé, ni he leído mucho al respecto; pero a mí me parece, en todo este pasaje, que Herodes representa el mal:

-Es quien teme el advenimiento de un rey que derrocará su poder.
-Es aquel que utiliza mentiras para lograr sus propios fines (fines nada bondadosos).
-Es aquel de quien los magos son advertidos y a quien, en adelante, evitarán encontrarse, regresando a su lugar de origen por otro camino.

El encuentro con Cristo exige retornar a casa por caminos distintos y dejar atras, evitar, el mal. El Congresista que parte en peregrinación no es el mismo que retorna. Y aunque pareciera que "desanda" el camino, en realidad emprende un camino nuevo. Se regresa a una realidad que es la misma, sí; pero es una realidad ante la que hay que tener un actuar distinto: «y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gal 2, 20)]. Es una cotidianeidad que estará marcada por ese anuncio, no tan rimbombante, pero hermoso en su sencillez, que hace casi dos milenios fuera pronunciado por Andrés y Felipe:

«Hemos encontrado al Mesías» (Jn 1, 41)
«Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José» (Jn 1, 45)



=====
1) SARTOR, Paolo. "Este es mi cuerpo". Para comprender y vivir la Eucaristía. Ed. San Pablo. México, 2010. Pág 55.
2) GARCÍA, Pedro. "Mi Hora Santa Eucarística". Nueva Librería Parroquial de Clavería. México, 2004. Pág. 253.
3) "Venimos para adorar al Rey". Semanario La Red. Año 5. Núm 203. Arquidiócesis de San Luis Potosí. Pág 17.
4) Íbid. Op. Cit.

martes, 1 de enero de 2013

Lista de Congresos

Los Congresos Eucarísticos Internacionales del siglo XIX.

I CEI: Lille 1881
 II CEI: Aviñón 1882
III CEI: Lieja 1883
IV CEI: Friburgo 1885
V CEI: Toulouse 1886
VI CEI: París 1888
VII CEI: Amberes 1890
VIII CEI: Jerusalén 1893
IX CEI: Reims 1894
X CEI: Paray-le-Monial 1897
XI CEI: Bruselas, 1898
XII CEI: Lourdes, 1899

Los Congresos Eucarísticos Internacionales durante el siglo XX

XIII CEI: Angers, 1901
XIV CEI: Namur, 1902
XV CEI: Angulema, 1904
XVI CEI: Roma, 1905
XVII CEI: Tournai, 1906
XVIII CEI: Metz, 1907

XIX CEI: Londres, 1908
XX CEI: Colonia, 1909
XXI CEI: Montreal, 1910
 XXII CEI: Madrid, 1911
XXIII CEI: Viena, 1912
XXIV CEI: Malta, 1913
XXV CEI: Lourdes, 1914
XXVI CEI: Roma, 1922
XXVII CEI: Ámsterdam, 1924
 XXVIII CEI: Chicago, 1926
XXIX CEI: Sidney, 1928
XXX CEI: Cartago, 1930
XXXI CEI: Dublín, 1932
XXXII CEI: Buenos Aires, 1934
XXXIII CEI: Manila, 1937
 XXXIV CEI: Budapest, 1938
XXXV CEI: Barcelona, 1952
 XXXVI CEI: Río de Janeiro, 1955
XXXVII CEI: Munich, 1960
XXXVII CEI: Bombay, 1964
XXXIX CEI:  Bogotá, 1968
XL CEI: Melbourne, 1973
XLI CEI: Filadelfia, 1976
XLII CEI: Lourdes, 1981
XLIII CEI: Nairobi, 1985
XLIV CEI: Seúl, 1989
XLV CEI: Sevilla, 1993
XLVI CEI: Varsovia, 1997

Los Congresos Eucarísticos Internacionales del siglo XXI

XLVII CEI: Roma, 2000
XLVIII CEI: Guadalajara, 2004
XLIX CEI Québec, 2008
L CEI: Dublín, 2012
LI IEC: Manila, 2016

martes, 23 de febrero de 2010

Munich, 1960




El XXXVII Congreso Eucarístico Internacional Pro mundi vita
31 de julio al 7 de agosto de 1960.


Cinco años y un nuevo pontificado romano, el de Juan XXIII, discurrieron hasta el momento en el que la capital bávara se dispuso como sede de un nuevo CEI
En la Misa de apertura, en la Odeonsplatz, el Arzobispo de Munich, Cardenal Joseph Wendel, indicó los lineamientos de esta asamblea, un mensaje de salvación y redención para el mundo moderno, un mundo que, a pesar de la redención sigue irredento, en la noche y en las sombras de la muerte.
Se debatió pues, la calidad de las relaciones sociales, la tentatoria voracidad de una sociedad de consumo y de manipulación masiva, capaz de olvidar y aún atropellar la dignidad de la persona humana. De acuerdo al tema del Congreso, Pro mundi vita (para la vida del mundo), el Cardenal Wendel señaló que "el hombre, a quien Dios comunica su vida, a quien el Hijo de Dios da su carne en comida, no puede ser sólo parte insignificante de una sociedad de masas. Su persona tiene una dignidad que exige respeto y estima, y a la que él mismo debe respetar".
Decenas de miles de congresistas recibieron este mensaje, teniendo como telón la imponente fachada del templo de los religiosos Teatinos y un engalanado entorno, aderezado por la juventud muniquesa con vistosos paños decorativos. En una tribuna de honor participaban en el acto el Presidente del Parlamento, el Presidente de los Ministros y el Presidente del Senado de Baviera, así como una gran cantidad de Ministros, Alcaldes y miembros de la Casa Real de Wittelsbach, de los claustros universitarios y organismos oficiales.

Miles de fieles se postraron en el empedrado bajo el sol ardiente y comulgaron en el mismo lugar, al final se exhortó a los presentes a pronunciar el Padre Nuestro por la paz del mundo.

A las tres de la tarde de ese día llegó el Cardenal Gustavo Testa, Legado Pontificio, al aeropuerto, donde fue recibido por el Presidente de Ministros, Hans Ehard.
En la Marienplatz (Plaza de María), corazón histórico de Munich, el Legado escuchó el himno pontificio: "Tu es Petrus", seguido de la lectura de bula que lo acreditaba como embajador papal, el saludo del Cardenal Wendel, y del Cardenal José da Costa Nuñez, Presidente del Comité Perpetuo de los Congresos Eucarísticos Internacionales.
El lunes 1 de agosto estuvo colmado de actos especiales, entre ellos el encuentro franciscano, movimiento laical asistido por el Obispo de Essen, monseñor Franz Hengsbachd. En el aula magna del Congreso se reunió un Congreso Científico Internacional con el tema: "El culto y el hombre de hoy", a lo largo del cual eruditos de todo el mundo deliberaron acerca de la religiosidad de numerosas culturas, concluyendo en la necesidad humana del culto para encontrar a Dios, todo lo cual hizo afirmar al Cardenal alemán Agustín Bea, que el Congreso de Munich era "la unidad en la pluralidad".
El 2 de agosto, a pesar de la pertinaz lluvia, se presentaron dieciséis disertaciones, entre ellas:
"La Eucaristía en el arte alemán"
"La piedad bávara"
"La vida católica en Alemania"
"La situación misionera y la actividad de las misiones católicas"
"La iglesia bávara en la Edad Media"
otros actos culturales fueron una exposición de documentos y manuscritos del Estado Bávaro y una exposición de la arquitectura sacra contemporánea en Alemania, en la apertura de la cual se ejecutó la imponente Misa en si bemol de Juan Sebastián Bach, temática musical asumida en otros foros por estos días. Por la tarde se ofreció una rueda de prensa.
El miércoles seis mil niños llenaron la Catedral de Nuestra Señora, mientras el Cardenal Joseph Wendel presidía la Misa en la que tal cantidad de infantes recibieron por primera vez la Comunión. La predicación fue sencilla, clara y muy familiar. Hubo una asamblea de jóvenes estudiantes y una solemne Misa oficiada por monseñor Irenäus Dud, Obispo de Rumbek, Sudan.
La tarde de este día se tuvo la apertura de la Statio Orbis en la Gran Explanada dispuesta para el caso, ante doscientos cincuenta mil fieles venidos de todo el mundo. Según el profesor Richard Egenter: "Entre el júbilo del pueblo entró Cristo, el Señor, en su ciudad Jerusalén. Entre gritos de júbilo, saludará también el mundo católico al Señor eucarístico en la custodia con motivo de la apertura de la Statio Orbis".

A las 20:00 hrs., bajo un atardecer de verano, se inauguró solemnemente esta estación de la Sagrada Eucaristía celebrada por todo el mundo católico, se entonó el himno del Congreso y el Arzobispo de Berlín, Julios Cardenal Döpfner, predicó sobre la expectación de los pueblos. Después, el Santísimo Sacramento, iluminado por teas, fue trasladado por el Secretario General del Congreso, monseñor Johannes Neuhäusler, al manifestador. Se entonaron himnos de alabanza y, postrados, los congresistas recibieron la bendición eucarística.
El jueves hubo conferencias para clérigos:
"Las diferentes formas de meditación y de la piedad eucarística" (monseñor Theodor Schnitzler)"El Pan de la Unidad y de la Paz" (profesor Paul Lenz-Médoc, de la Sorbona de París)
"El nuevo mandamiento: misión y obra de la Cáritas" (monseñor Albert Stehlin, Presidente de la asociación humanitaria católica Cáritas)Este último tema sería la ponencia principal de los actos del Congreso.
El viernes 5 de agosto, día penitencial, el Congreso evocó las horas de la agonía del Señor en el mismo lugar donde la crueldad humana acumuló injusticias: los miles de condenados a muerte ejecutados en el viejo campo de concentración de Dacha. Tres mil jóvenes católicos, desde las primeras horas de la mañana recorrieron a pie, un trayecto de 17 kilómetros desde el campo de Oberwiesenfield hasta el antiguo campo de concentración de Dacha. Al amanecer participaron en la Santa Misa, presidida por el Arzobispo polaco Adam Kozlowiecki, oraron por la paz del mundo y evocaron las atrocidades cometidas por Adolfo Hitler. Cincuenta mil fieles, entre ellos algunos testigos oculares de los hechos, acudieron al acto.

El sábado 5 de agosto, día de la Transfiguración del Señor, a diferencia de la víspera, fue para presentar la luz de Cristo como el nuevo orden de Dios, en especial la gracia de poder consagrar al mundo mediante la Eucaristía. El Cardenal Valerian Gracias, presidió una Misa para los jóvenes en la cual predicó el Obispo de Mangucia, Albert Stohr, el tema "que todos sean uno": "Con esta petición penetramos en el núcleo de la Santa Eucaristía, que opera la unión con Cristo y la unidad de los cristianos entre sí. Así toda la cristiandad aunque esté esparcida por toda la tierra, debe ser una unidad en y con Cristo.
El domingo 7 de agosto, día de la clausura del Congreso, un gran torrente de fieles, procedentes de todo el mundo, se dio cita alrededor de la explanada donde se montó un artístico y monumental baldaquín amarillo, centenares de Obispos, doce mil Presbíteros y millares de fieles escucharon a través de los altavoces, durante la Misa de Clausura, la voz del Papa, quien llamó al Sacramento del altar "la fuente de toda fuerza y de toda perfección, donde se profundiza y perfecciona la vida y la familia, y la Iglesia recibe nuevos impulsos, fortalecimiento y entusiasmo".

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Fuente: CHÁVEZ Alonso, Historia de los Congresos Eucarísticos Internacionales. Boletín Informativo #12. XLVIII Congreso Eucarístico Internacional. Guadalajara 2004.
Imágenes superiores: Wikipedia (vista desde el campo) Sweetholidays (aquí puede encontrarse una leyenda de la Frauenkirche o Iglesia de Nuestra Señora).
Imágenes dentro del texto: LAVENA, Massimo e Fabrizio Stinellis. Imágenes de los Congresos Eucarísticos Internacionales, de 1926 a 2000. Centro Televisivo Vaticano y Filmoteca Vaticana. 2004. DVD

lunes, 22 de febrero de 2010

Río de Janeiro, 1955



El XXXVI Congreso Eucarístico Internacional
17 al 24 de junio de 1955.


En la populosa ciudad de Río de Janeiro, en Brasil, nación lusitano-americana, se desarrolló este CEI, reunido en torno al lema: "Cristo Redentor y su Reino Eucarístico", sirviendo de escenario a la gran fiesta eucarística su gran bahía, sus montañas revestidas de exhuberancia tropical; sus playas y una moderna arquitectura urbana.

La preparación remota del Congreso comenzó en octubre de 1952, bajo la hábil dirección del Cardenal Jaime de Barros-Cámara, Arzobispo de Río, asistido por el Secretario General de la Comisión Ejecutiva del Congreso, don Helder Pessona Cámara, Obispo Auxiliar de Río y Secretario de la Congerencia de los Obispos de Brasil. Muy intensa fue la actividad de los emisarios de la Comisión Ejecutiva, quienes recorrieron las 16 divisiones eclesiásticas del país, entrevistándose con los Prelados y divulgando el Congreso.
Las misiones populares en las parroquias tuvieron como consignas:
"Llevar a los católicos a la Misa en los Domingos y días de guardar""Llevar a los católicos a la Comunión pascual"
Ampliar y perfeccionar la catequesis""Elevar el nivel de moralidad pública"
El 18 de julio de 1954 los Obispos brasileños iniciaron un Año Eucarístico, en solemne acto celebrado en el estadio del Maracaná, a toda su capacidad, una Hora Santa simultánea en todos los templos del Brasil y la Misa, a cargo del Cardenal Barros. Poco después, del 4 al 8 de septiembre se tuvo un Congreso Nacional Mariano, en Sao-Paulo y Aparecida, al que asistió como Legado Pontificio el Cardenal Aleodato Giovanni Piazza o.c.d.
Las autoridades civiles, por su parte, acondicionaron el aeropuerto Santos Dumont y la plaza del Congreso, cuyo telón de fondo es la bahía de Guanabara, desde la cual se contempla el Corcovado, pedestal de la gran estatua de Cristo-Redentor, cuyos brazos abiertos dieron la bienvenida a los visitantes llegados con ocasión del Congreso.



Un millón doscientos mil fueron los congresistas, entre ellos ochocientos mil de Brasil, número duplicado gracias a la entusiasta participación de la población carioca, estimada en tres millones de habitantes, la mayoría católicos.
Tumultuosas fueron las representaciones de los extranjeros procedentes de América Latina, especialmente de Uruguay, Chile, Colombia, Venezuela y México; después, los Estados Unidos y Canadá. de Europa vinieron peregrinos de Protugal, España, Francia e Italia, todos ellos asistidos por guías especialmente preparados mediante un ciclo de conferencias acerca de la Iglesia, el Congreso y el Brasil.


El Congreso fue presidido por el Cardenal Benedeto Aloisi Massella, Prefecto de la Sagrada Congregación de los Sacramentos y Legado Pointificio, el cual fue recibido el día 17 de junio con los honores correspondientes a los Jefes de Estado, por el Presidente de la república y su gabinete. En el acto estuvieron los Cardenales brasileños Barro-Cámara, Vasconcelos-Mota, de Sao-Paulo; y da Silva, de Salvador-da-Bahía, y el Cardenal Cerejeira, Patriarca de Lisboa. Estuvieron presentes seiscientos Obispos y más de diez mil presbíteros de todo el mundo.
El desarrollo del Congreso:


La primera gran ceremonia del Congreso fue la noche del 17, y consistió en una magnífica procesión marítima nocturna, en la que tomaron parte cientos de embarcaciones, desde pequeños botes de remos hasta grandes barcos, en uno de los cuales, densamente iluminado, se trasladó el Santísimo Sacramento, de Niteroi, capital del Estado de Río de Janeiro, al otro extremo de la Bahía de Guanaraba, donde estaba el altar monumental en la Plaza del Congreso. En esa procesión tomaron parte centenares de embarcaciones, desde los pequeños barcos de remo hasta los grandes barcos de guerra.
Los temas del Congreso se ciñeron al lema:
I.- El Reino Eucarístico de Cristo y la Iglesia
II.- La persona en el Reino Eucarístico de Cristo
III.- La Sociedad Humana en el Reino Eucarístico de Cristo.

Otros actos importantes fueron las multitudinarias Comuniones generales de niños, jóvenes y adultos, y un Via Crucis viviente siguiendo la ruta de la gran avenida Presidente Vargas, la cual cruza la ciudad, en cada una de cuyas catorce estaciones tomaron parte delegados al Congreso venidos de otros tantos países bajo el régimen comunista



La solemne Misa de Clausura fue oficiada por el cardenal Legado, después de la cual se tuvo la gran procesión eucarística de clausura, en la cual fue trasladado el Santísimo Sacramento en un carro triunfal, en pos del cual marchó un contingente de dos millones de fieles.

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Fuente: CHÁVEZ Alonso, Historia de los Congresos Eucarísticos Internacionales. Boletín Informativo #12. XLVIII Congreso Eucarístico Internacional. Guadalajara 2004. Págs.37-39.
Imagen superior: Web.Imágenes: LAVENA, Massimo e Fabrizio Stinellis. Imágenes de los Congresos Eucarísticos Internacionales, de 1926 a 2000. Centro Televisivo Vaticano y Filmoteca Vaticana. 2004. DVD

domingo, 21 de febrero de 2010

Barcelona, 1952




El XXXVCongreso Eucarístico Internacional
25 de mayo al 1 de junio de 1952.


La II Guerra Mundial interrumpió por espacio de 14 años la secuencia de los CEI. Después de finalizado el conflicto, los CEI fueron restaurados y fue en Barcelona, donde correspondió celebrar la siguiente estación universal ante Jesús Eucaristía. Tal sede fue otorgada, a decir del papa Pío XII "en justo reconocimiento a su catolicismo íntegro, profundo y apostólico..."
En tiempos de la celebración del Congreso, España sufría de aislamiento político y bloqueo diplomático; así que la celebración, bajo el lema "La Eucaristía y la Paz" fue un simbólico acto de apertura.
Era Barcelona en ese tiempo una gran ciudad fronteriza y poseedora de un puerto magnífico, con una obra monumental inconclusa: el templo expiatorio de la Sagrada Familia, diseñado por el siervo de Dios Antonio Gaudí.
El trabajo previo al Congreso fue intenso, asumido por el Arzobispo de Barcelona, don Gregorio Modrego Casáus y la respuesta del mundo fue asombrosa, pues llegaron a ese lugar un millón y medio de visitantes.
El 27 de mayo Barcelona esperó al Legado Pontificio, Cardenal Tedeschini, recibiéndole como si del mismo Papa se tratara. Una incontable multitud se concentró desde la Plaza de la Paz hasta la Catedral, donde se declaró inaugurado el Congreso.



Para este tiempo, los Congresos Eucarísticos Internacionales poseían ya un desarrollo peculiar:
* Las ceremonias de apertura y clausura
* La participación de los niños (desde el Congreso de Tolosa, en 1886)
* La participación de los ritos orientales (desde el Congreso de Jerusalén, en 1893)
* Las Horas Santas (implementadas en Paray-le-Monial, en 1897)
* La Comunión General. (desde el Congreso de Roma, en 1905)
* La Adoración Nocturna (desde el Congreso de Madrid, en 1911)
Los temas dispuestos en los diferentes idiomas fueron más de seiscientos, especialmente preparados para el Congreso. Las sesiones internacionales se realizaron en el aula magna de la Universidad y se dividieron en dos partes: las sesiones especiales y la plenaria o general.
Fue en este Congreso que pudo utilizarse, por vez primera, el sistema radiofónico de traducción simultánea.
PROGRAMA GENERAL
28 de mayo:
La Eucaristía y la Paz familiar
Este día se tuvo una manifestación en la plaza Pío XII, rebosante de congresistas: unos doscientos mil.

29 de mayo:
La Eucaristía y la paz individual y social
Este día fueron citados obreros y campesinos en la Basílica de Santa María del Mar.


30 de mayo:
La Eucaristía y la paz internacional
Durante esta jornada se administró profusamente la Eucaristía a los enfermos en los hospitales y después se sostuvo una reunión con el tema de la paz internacional, en la cual tomaron parte el Ministro de Relaciones Exteriores de España y los Prelados, incluyendo al Legado Papal.
31 de mayo:
La Eucaristía y la paz eclesiástica
Hubo una solemnísima sesión académica en la sala de las fiestas del Palacio Nacional, con la presencia de diez mil personas, entre ellas don José María Pernán, el cual pronunció un discurso brillante sobre la Eucaristía, como a su vez lo hicieron don Esteban Bilbao y el mismo Cardenal Legado.
Quinientos mil visitantes pudieron participar en la Feria Nacional del Libro Español, en las exposiciones de arte religioso y de arte eucarístico. Se escenificaron Autos Sacramentales del siglo de oro español y se desarrolló una jornada poética sobre la Eucaristía en el Palacio de la Música en la que concursaron 1233 poesías en muchos idiomas.
Como acto espacialísimo del Congreso de Barcelona, fue la excepcional tanda de ordenaciones sacerdotales conferida en el campo deportivo de Montjuich a ochocientos presbíteros, suceso insólito en la historia.
La Misa de Clausura rebasó las expectativas de los organizadores.

En el acto final, la procesión con el Santísimo Sacramento, participó gran parte de la población, sirviendo como ostensorio la custodia monumental de Toledo. El Papa Pío XII, a través de Radio Vaticana, dirigió en vivo un radio mensaje, sintetizando el impacto del Congreso: "... sobre todo se ha mostrado visiblemente, en torno a la Hostia eucarística, la santidad de la Iglesia...".


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Fuente: CHÁVEZ Alonso, Historia de los Congresos Eucarísticos Internacionales. Boletín Informativo #11. XLVIII Congreso Eucarístico Internacional. Guadalajara 2004. Págs. 28-31.
Imágenes: Web. (trivago.com/vanderkrogt.net/agenciasic.es/)
Imágenes en b/n: LAVENA, Massimo e Fabrizio Stinellis. Imágenes de los Congresos Eucarísticos Internacionales, de 1926 a 2000. Centro Televisivo Vaticano y Filmoteca Vaticana. 2004. DVD

sábado, 20 de febrero de 2010

Budapest, 1938



El XXXIV Congreso Eucarístico Internacional
25 al 30 de mayo de 1938.


El primer CEI de la Europa Oriental bajo el lema "Eucharistia vinculum Caritatis" (La Eucaristía: vínculo de Caridad), hizo capital de la Eucaristía a la ciudad más importante de la nación Húngara: Budapest, la reina del Danubio. De los nueve millones de habitantes que tenía el país, casi seis millones eran católicos, los cuales se prepararon cuidadosamente a vivir el Congreso: así, ya desde un año antes de la celebración, triduos, actos de Adoración al Santísimo, misiones populares, y ejercicios espirituales para sacerdotes habían predispuesto el ambiente.
El miércoles 24 de mayo, primer día del Congreso, predominó un temporal borrascoso que, sin embargo, amainó por la tarde, a tiempo de mostrar un cielo limpio para la gran apertura del Congreso en la Plaza de los Héroes.
Después de la lectura de la bula pointificia y el intercambio de discursos del Príncipe Primado de Hungría, el Cardenal Serérdi y el Ministro Höman, el Cardenal Eugenio Pacelli, Legado Papal, dirigió un discurso en lengua húngara, dirigiéndose al Congreso Eucarístico y a María, Patrona de los Húngaros, sintetizando la historia cristiana húngara, baluarte católico, ante los musulmanes.
Las sesiones se abrieron el día jueves en la sala de la plaza Vigadó-ter y su epílogo fue el discurso del conde José Dalla Torre, Director de L'Osservatore Romano, quien después de haber puesto en relación la presencia real, pero invisible, de Jesucristo en la Eucaristía, y su presencia visible en Su Vicario, el Papa, se preguntaba en qué oscuridad se encontraría el mundo sin la luz de la Eucaristía y sin el Papa.

Aunque el mal tiempo parecía dispuesto a interrumpir la celebración, era mayor la fuerza de los congresistas por realizar la estación de adoración a Jesús vivo en la Hostia; a tal grado que uno de los organizadores declaró: "...el mal tiempo no podrá destruir el fruto abundante de Hungría, la cual desde hace un año ha intensificado su vida espiritual, renovada en la Eucaristía".

En el dilatado Campo del Mileno o Plaza de los Héroes se erigió un monumento a Jesús Eucaristía, inspirado en el baldaquino de la Basílica de San Pedro. Ese día, jueves de la Ascensión, comulgaron ciento cincuenta mil niños y jóvenes, y ciento sesenta mil adultos, lo hicieron por la noche, durante la vigilia de adoración nocturna. En la Catedral de San Esteban, esa mañana, el Cardenal Legado dirigió un elocuente discurso, asistido por el Abad Benedictino de Pannohalma y el Obispo Hielen, de Namur.

Respecto a los idiomas, el oficial para los clérigos fue la lengua latina. En las asambleas nacionales la lengua era de la respectiva nación. En las asambleas generals la lengua húngara fue la oficial; pero el lenguaje común fue el de la Fe y el de la Caridad.
Los cinco días del Congreso hubo asambleas nacionales y generales con respectivas celebraciones eucarísticas; algunas con argumentos especiales:
"Gratitud de los representantes de las letras y ciencias por la Eucaristía"
"La Eucaristía, vínculo de Caridad en las Misiones"
"La Eucaristía, vínculo de Caridad en la familia" (expuesto por el Jefe de Gobierno húngaro, Béla Imrédi.
"Eucaristía y la unidad de la Iglesia"
Otros notables exponentes fueron el estadounidense Giuseppe Scout, y por Italia, el Presidente de la Acción Católica, Comm Vignoli.
Se incluyó en este Congreso, una asamblea internacional misionera, la cual tuvo por sede el aula del Círculo Católico Central, bajo la conducción del Cardenal Hinsley. En ella disertaron don Ricaldone, superior General de los Salesianos, y el ilustre converso noruego, profesor Lars Eskeland.
En la asamblea italiana, intervino el Senador Cavazzoni con el tema: "La Eucaristía, vínculo de caridad en la sociedad y en las mutuas relaciones entre las clases y entre las naciones". También se recordó a la Hungría, cuna de santos: San Esteban Rey, con su esposa la beata Gisela, hermana de San Enrique II Emperador; el hijo de aquéllos, San Emerico, modelo de pureza, San Ladislao, Santa Elizabeth y Santa Margarita.
La víspera de la clausura, se tuvo una imponente procesión naval, a cargo de los jóvenes. El ostensorio con la Santa Hostia recorrió el Danubio en la proa de una nave, en la que también viajaban los Cardenales y los Obispos participantes del Congreso, mientras que el pueblo, tal vez medio millón de personas, aclamaba el paso de la Eucaristía. Al llegar a la Plaza de los Héroes se impartió la bendición con el Santísimo Sacramento y se escuchó con gran emoción el mensaje radiofónico del Papa Pío XI


Los trabajadores, uniformados, formaban una gigantesca cruz y eran asistidos por los RR.PP Bangha y Csávossy, jesuitas, con meditaciones y oraciones. A media noche comenzó la Misa, celebrada por el Cardenal Gomá y Tomás, Arzobispo de Toledo y Primado de España. Más de trescientos presbíteros distribuyeron la Sagrada Forma. No pocos de los presentes pidieron de todo corazón al Señor, abriera para Europa la senda de la paz, como tanto lo necesitaba ese continente, ya en vísperas de la II Guerra Mundial.
El Congreso concluía para los visitantes, pero se prolongaba para los húngaros, pues el lunes 30 de mayo de ese año, celebraban el noveno centenario de la muerte de San Esteban y la proclamación, hecha por él mismo en su lecho de muerte, de consagrar a María como Patrona de Hungría. Ese día, declarado por ley fiesta nacional, el Cardenal Pacelli, en la Catedral de San Esteban Rey, recordó con cuán justo título los fieles húngaros han sido llamados "Fieles Caballeros de la Cristiandad".

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Fuente: CHÁVEZ Alonso, Historia de los Congresos Eucarísticos Internacionales. Boletín Informativo #11. XLVIII Congreso Eucarístico Internacional. Guadalajara 2004. Págs.25-28.
Imágenes: Web.Imágenes en b/n: LAVENA, Massimo e Fabrizio Stinellis. Imágenes de los Congresos Eucarísticos Internacionales, de 1926 a 2000. Centro Televisivo Vaticano y Filmoteca Vaticana. 2004. DVD